Por esas circunstancias de la vida hoy me tocó investigar sobre una “supuesta” nueva modalidad de los hombres de cuidar su belleza… cuando de repente, para mi sorpresa, mientras recorría varios centros de estética tratando de buscar información relativa al tema, me encontré con una verdad explosiva.
Es alarmante que el 50% de la concurrencia a un solarium, sean hombres; que el 40% del total que visita una depiladora, sean hombres; que los que prefieren el esmalte de uñas rosa mate, sean hombres; y que en el momento de elegir a sus clientes favoritos, los estilistas prefieran a las mujeres, porque según dicen, los más exigentes, son los hombres.
No estoy en desacuerdo con que el hombre se cuide, se ponga crema en las manos, se corte las uñas de vez en cuando o se pase dos horas mirandose al espejo antes de salir, pero ahí me planto…
Hace un par de años noté en Italia que la cosa estaba cambiando y en ese momento acusé a la madre superiora Dolce Gabbana por imponer un estilo afeminado, que tanto dinamitaba al modelo de Tano salvaje con el que había soñado toda mi vida.
Pero después me di cuenta de que no era una moda, sino una tendencia italiana en aumento. Y que (cual dengue) se desparramaría posteriormente por todo el mundo.
Poco iba quedando de aquel semental viril.
De ese macho dominante al que todo le parecía Rojo. Y que ahora le parece morado, borravino, terracota, granate o bermejo.
A ver si vamos volviendo muchachos!
Que lo único que les falta es que les duela la cabeza…
Escrito por Noe 
Escrito por Noe 
Escrito por Noe 






Los genios existen.
Siempre es mas fácil ver los errores en el resto, por eso cuando uno está lejos de Argentina y se mantiene ajeno a su sociedad, observa los comportamientos con mas claridad.